PRESENTACIÓN APOYO FAMILIAR

PRESENTACIÓN DEL TALLER DE APOYO FAMILIAR

            Nunca se debe olvidar que la educación de los hijos es una responsabilidad principalmente de los padres, por ser los primeros educadores y la sociedad espera que la familia realice lo mejor posible dicho cometido, en beneficio de todos.

Se considera apropiada la definición de Fernando Savater: “La educación es explicar cuáles son los límites, las responsabilidades y las cargas de la libertad”. En los tiempos actuales, da la impresión de que los padres no saben o no quieren aplicar o imponer a los hijos ni límites ni responsabilidades ni cargas cuando son pequeños, por lo que al alcanzar la adolescencia y en algunos casos mucho antes, se encuentran sin armas para afrontar la imposición de límites y responsabilidades. Aquí se localiza el caldo de cultivo del maltrato de hijos a padres en cuanto llega la hora de tenerles que decir NO por primera vez.

Los padres deben (y pueden) tener un papel activo en los procesos educativos de la escuela para con sus hijos. No se trata de intromisión, sino de colaboración. La legislación educativa anterior y sobre todo la actual recogen y estimulan esta participación.

La LOE (Ley Orgánica de Educación) y los padres.

Esta Ley, actualmente en vigor, dedica el Título V a la “Participación, autonomía y gobierno de los centros”.

El artículo 118.4 dice: “A fin de hacer efectiva la corresponsabilidad entre el profesorado y las familias en la educación de sus hijos, las Administraciones Educativas adoptarán medidas que promuevan e incentiven la colaboración efectiva.

La LEA (Ley de Educación de Andalucía) y los padres:

El artículo 29 se refiere a la participación de las familias en el proceso educativo de sus hijos e hijas. El apartado 4 dice: “La Administración educativa impulsará la formación de los padres y madres o tutores legales en aspectos que les permitan contribuir más efectivamente a la educación de sus hijos e hijas o pupilos”.

El origen de los Talleres, éste se remonta a más de 10 años, cuando se tuvo en cuenta, por un lado, el número elevado de alumnos y alumnas que se ausentaban sin justificación del centro docente donde se hallaban matriculados, sin que las familias se implicaran en la resolución del problema, y por otro, la detección, por parte del profesorado de educación infantil que impartía docencia en este nivel de enseñanza, de la escasez o ausencia de normas en un número importante de alumnas y alumnos.

La denominación elegida no se correspondió con la de Escuela de Padres porque se pretendía una metodología eminentemente participativa con un grupo reducido de personas y que al mismo tiempo el grupo sirviera de retroalimentación al resto de personas asistentes. La calificación por tanto de taller se consideró más acertada y cercana a la de trabajo como padres o madres, desde donde se favoreciera el aprendizaje y al mismo tiempo la colaboración entre ellos y después con el centro escolar.

Los objetivos del TALLER son los siguientes:

-Acercar a las familias al centro escolar de sus hijos, con vistas a lograr una colaboración eficiente con el profesorado.

-Favorecer el intercambio de concepciones y experiencias educativas entre el grupo de padres y madres asistentes.

-Brindar a los padres un espacio de encuentro periódico dentro de  la institución escolar.

-Facilitar la reflexión sobre sus actuaciones educativas con el fin de apoyarlas y/o mejorarlas.

-Conseguir que interioricen pautas que favorezcan la comunicación con sus hijos desde la escucha, la comprensión, el respeto y sobre todo el testimonio del amor que sienten por ellos.

-Dotar a los padres de habilidades y conocimientos que les permitan resolver satisfactoriamente sus dificultades en relación con la educación de sus hijos e hijas, de forma que repercutan positivamente tanto en la dinámica relacional familiar como en la conducta de aquellos en el centro escolar.

-Compartir con lospadresun tiempodediálogo, para conocer sus dudas, dificultades y limitaciones y orientarles oportunamente acerca de las mismas.

-Prevenir en lo posible la desmotivación por el aprendizaje académico derivado principalmente del desconocimiento de las obligaciones elementales de los padres para con sus hijos en este ámbito.

-Prevenir y/o abordar adecuadamente, entre otros, los problemas de convivencia familiar detectados en el centro, al objeto de que sus resultados satisfactorios trasciendan al ámbito escolar.

-Ayudar al cambio de actitudes y la modificación de hábitos necesarios para modificar los modelos de paternaje desarrollados con anterioridad en la educación de los hijos.

-Intentar mejorar los patrones de comportamiento personal, familiar y/o social de todos los miembros de la unidad familiar.

-Intervenir, desde una perspectiva preventiva y educadora, con los padres para que conozcan y asuman sus responsabilidades y obligaciones de forma óptima.

-Proporcionar a las familias la formación e información adecuadas sobre el funcionamiento de los centros escolares de cara a conseguir su participación en los mismos de manera positiva.

- Fomentar la participación y colaboración de las familias en la acción tutorial desarrollada por el profesorado.

- Crear un espacio de información, formación e intercambio dirigido a las familias, sobre aspectos relacionados con la crianza y educación de sus hijas e hijos, contribuyendo en última instancia a la mejora del clima de convivencia y al éxito escolar.

- En definitiva, lograr que el grupo de padres y madres asistentes se convierta en un grupo de autoayuda como educadores de sus respectivos hijos.

            Los Talleres van dirigidos a familias con hijos e hijas con edades comprendidas entre los 3 y 7 años, aunque dado el carácter preventivo de esta actuación, se priorizarán las familias del alumnado de educación infantil.

El número de asistentes no sobrepasará el de 15 personas, teniendo en cuenta la metodología participativa prevista.

            Las reuniones consisten en Sesiones quincenales con las familias, de una hora y media de duración, a lo largo del curso (de Octubre a Junio).

            La última sesión se destina a la realización, por parte de las personas asistentes, de una encuesta anónima valorativa del Taller, finalizando con un acto de convivencia, dentro o fuera del centro, compartiendo un café entre todos los padres y madres participantes.

Para asistir a este acto de clausura, los padres y madres deben haber participado en al menos tres sesiones a lo largo del curso.

            La Trabajadora Social del EOE (Equipo de Orientación Educativa) actúa en todas las sesiones de dinamizadora y coordinadora, estimulando la participación de todas las personas asistentes.

CONCLUSIÓN

En los Talleres de Apoyo Familiar se reflexiona acerca de la tarea diaria como educadores, a través de temas como la autoridad, el establecimiento de normas, la comunicación padres e hijos, la autoestima de alumnos y padres, el análisis de los valores como el respeto o la responsabilidad o por ejemplo el conocimiento de la legislación básica educativa, con la doble finalidad de acercar a estas familias al colegio de sus hijos, circunstancia que actúa como prevención del fracaso y problemas de convivencia escolar, siendo otro objetivo importante el de incrementar su competencia como padres en el domicilio.

Realzar la importancia del Taller de Padres como respuesta a los problemas cotidianos de las relaciones personales, familiares y también, por extensión futura, sociales, ya que un clima familiar apropiado constituye la base fundamental para la formación de la personalidad de todo ser humano.

Los padres reflexionan en el Taller sobre la idea de que en su tarea educativa deben cometer los menos errores posibles, en beneficio de un desarrollo personal óptimo del hijo o hija.

Los Talleres de Padres se convierten, en definitiva, en un foro de educación permanente de padres y madres que persigue el enriquecimiento mutuo en el abordaje de los problemas de educación de los hijos e hijas.

No hay que olvidar que la mejor estrategia de las familias para educar a los hijos es haberse formado previamente como padres y madres, obteniendo un crecimiento al mismo tiempo como personas e incluso como pareja.

Como conclusión final, citar con mayúsculas un dicho que se ha repetido entre varios expertos en educación: “LA EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS ES LA MEJOR HERENCIA QUE LES PODEMOS DEJAR”.

Así es que: ¡PREPARÉMONOS PARA DÁRSELA!